Un Changemaker es un “Agente de Cambio”, no tenemos una palabra en España para definirlo, pero representa a alguien que quiere cambiar las cosas y se moviliza para conseguirlo. Este proyecto se llama Fashion Changemakers porque hubo un tiempo en mi vida en que sentí que lo único que me definía era el cambio.

Hice un cambio de vida por completo: cambié la forma en que comía, la forma en que escogía los productos que compraba, la forma de relacionarme con la espiritualidad, la forma de relacionarme con mi cuerpo. Me casé, cambiando de estado civil, y empecé también a cambiar el tipo de relaciones que establecía. 

La energía que me caracteriza es esa, la acción me motiva y me siento inspirada cuando siento que puedo hacer algo para crear o mejorar algo.

No suelo aceptar las cosas como son, tiendo a ver cómo pueden ser. 

Veo todas las posibilidades de mejora y de futuro. Cuando enfoco mi creatividad en darle una segunda vida a los objetos, es fantástico, pero tengo problemas aceptando las situaciones y personas como son. 

Cuando en 2012 me diagnosticaron un cancer de pulmón incurable usé esta energía para superarme a mí misma y superar las expectativas de los médicos, pero a veces mi utopia de cambiar las cosas se me va de las manos y me exijo demasiado. Curarme de un cancer incurable puede no estar en mis manos por más que yo me lo crea o sueñe con ello (leo demasiados libros de crecimiento personal). Tampoco está en mis manos cambiar a las personas que me acompañan en este camino de vida, por mas que yo desee que brillen y deslumbren al mundo con sus dones. Así como quizás tampoco esté en mis manos cambiar la industria de la moda que explota los recursos naturales de este planeta y nos manipula para que nos sintamos menos y compremos más.

En el último año he aprendido que quizás mi trabajo en este momento de la vida es aceptar las cosas como son sin pretender cambiarlas. 

Ahora pienso que esa aceptación, ese soltar, puede de hecho marcar una diferencia. Aceptar, desacelerar, no crecer, no querer ser nadie más. Respetarnos y respetar a los demás. Quizás si cada quien hiciera este ejercicio honesto resolveríamos varios de los problemas que nos afectan como sociedad en temas de alimentación, salud, moda, etc.

Creo que la belleza es acompañarnos desde nuestro momento actual, con nuestros ideales y nuestras incongruencias, nuestras ganas de cambiar el mundo y nuestros bloqueos e inseguridades, en este camino de explorar de qué manera nos relacionamos con nosotros mismos y con los seres que nos rodean, sean especies animales o vegetales. No soy en absoluto un ejemplo, sino más bien todo lo contrario. Juego a prueba y error, me equivoco y tardo en levantarme. La buena noticia es que no soy la única en esto y todos podemos nutrirnos de nuestros aprendizajes y experiencias.

Pienso que de un modo u otro el cambio siempre nos va a acompañar, sea mediante nuestras acciones o nuestras reflexiones. Por eso me fascina aprender de las historias de otras personas que están generando un cambio en el consumo y producción del sector textil, los verdaderos Fashion Changemakers.

Miriam.